Aero Porter!!

Aero Porter fue parte de Guild 01, un proyecto para 3DS de lo más curioso, con el que Level-5 decidió agrupar en un único cartucho cuatro pequeñas obras de reconocidos creadores japoneses. Tras un recibimiento bastante tibio en Japón, que aún así no ha impedido que haya una segunda parte en ciernes, era lógico dudar que hubiese alguna oportunidad de ver un día dicho juego en nuestras costas.

AeroPorter

Sin embargo, una unión de diversos factores, entre los que destaca la creación de la división internacional de Level-5 y la reducción de costos y riesgos que supone poder acudir a la distribución digital mediante la eShop, han hecho posible lo que parecía más que improbable: que, descartado Rental Bukiya de Omasse, nos hayan llegando poco a poco desde el pasado octubre los tres otros títulos que componían la recopilación original.  De ellos el más extraño y bizarro es Aero Porter de Yoot Saito, un juego muy alejado de las temáticas y planteamientos jugables más populares de Liberation Maiden o Chrimson Shroud.

Aunque los aeropuertos son todo un símbolo romántico de lo que supone viajar a lo largo y ancho de todo el mundo, Aero Porter no nos sitúa en las partes más vistosas y conocidas de estas enormes infraestructuras, como son sus pistas, las torres de control o los pasillos llenos de guapas azafatas, sino donde tiene lugar gran parte del trabajo sucio e invisible y no menos esencial: la zona de distribución de equipaje. Clasificar las decenas de maletas, bolsas y mochilas facturadas y destinarlas a su correspondiente avión para que éstos salgan a tiempo y sin retrasos, es la sencilla y a la vez titánica tarea que se nos encomienda.

De nuestra habilidad dependerá que los vuelos salgan a tiempo con su correspondiente carga y que, por ende, aumente el número de pasajeros y los ingresos, de forma que en última instancia el pequeño aeropuerto de escala regional en el que empezamos nuestra labor alcance relevancia y fama internacional.

En nuestro papel de chico de las maletas, manejamos varios niveles de cintas transportadoras que debemos utilizar para subir y bajar bultos y cargarlos en el avión del mismo color. Lo que al principio parece algo fácil, no tarda en complicarse y se vuelve una tarea sólo apta para gente con gran capacidad de organización y reacción. Conforme progresamos se añaden cada vez más pisos, aviones y número de maletas, al tiempo que hay que tener un ojo puesto en el consumo energético, recargando combustible y apagando luces cuando no sean necesarias, y se ponen a nuestra disposición nuevas opciones como variar la velocidad de las cintas transportadoras, detener la entrada de equipaje o emplear mecanismos de autocarga. Para aderezar la dificultad creciente y evitar que nos acomodemos, el juego no cesa de plantearnos retos constantes. En unas ocasiones nos tocará atender las solicitudes de clientes especiales como alcaldes, políticos o el mismísimo Presidente de los Estados Unidos, y otras veces tendremos que solventar amenazas terroristas y  lidiar con paquetes sospechosos, haciendo incluso uso del micrófono o los giroscopios de la consola.

Ehh?

Ehh?

Pese a la brillantez en su planteamiento inicial, son dos aspectos los que alejan a la obra de Vivarium Games de convertirse en una experiencia redonda. Por un lado, está unadiscretísima presentación artística, parca hasta el extremo, a lo que se une el hecho de que además estamos ante uno de los pocos juegos creados en exclusiva para la portátil de Nintendo que prescinde casi al completo del efecto 3D.

Por otro lado, si bien el juego arranca lleno de novedades durante las primeras horas, llega un momento en que se frena en seco cesando el torrente de buenas ideas con el que se nos había bombardeado. A partir de entonces, poco más queda que hacer que mejorar nuestra puntuación y estadísticas, y coleccionar, como premio a los combos logrados durante la partida, aviones y partes de los mismos, que irán destinados al hangar, donde podremos ver los modelos en 3D de cada avión, personalizarlos y activar la función de StreetPass.

Puede que Aero Porter parezca la hermana fea de esa pequeña familia de rarezas made in Japan que componen Guild 01. No os dejéis engañar, pues tras su excesiva simplicidad gráfica, este moderno homenaje a clásicos de la Game & Watch esconde un título exigente, divertido y accesible, que en última instancia se ve empañado por un inadecuado ritmo en la introducción de sus propuestas y mecánicas, que de haber sido más pausado, le hubiesen ayudado a alcanzar cotas más elevadas.